Llegó a la estación a las nueve de la mañana, pensando que era tarde. Se dio cuenta de lo temprano que era cuando miró el lugar y no estaba la persona a la que él esperaba.
Se sentó a esperar. Pasaban los minutos, lentamente, como si algo quisiera alejarlo de su amada. Miró su reloj. Había llegado hace quince minutos, los quince minutos más largos de su vida.
domingo, 22 de julio de 2007
Prejuicio?
por qué cuando me baja la volá alterna me pongo a escribir?
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